Sí, entre más rápido pasen esos días, mejor. Que nadie lo note, pastillas para el dolor y tampones para disimular. Pareciera que se nos enseñan a ocultar la sintomatología del periodo en lugar de ayudarnos a entender por qué y prepararnos mental, emocional y físicamente para vivirlo.

Afortunadamente cada vez hay más mujeres que luchan por que la menstruación deje de ser sinónimo de desagrado, incomodidad, dolor, entre muchos otros y se convierta en lo que es, algo cotidiano, natural y renovador. Comparten sus experiencias y hallazgos, en la búsqueda de ciclos menstruales más armoniosos consigo mismas y con la naturaleza, evitando usar productos que intoxican el cuerpo y nuestro entorno. Difunden el uso productos alternativos poco conocidos, como es el caso de la copa menstrual (un dispositivo de uso interno en forma de campana que recolecta el flujo menstrual para después vaciarse, limpiarse y volverse a usar), este producto respeta la energía femenina, ayuda a que las mujeres conozcan su cuerpo y sus procesos, además pueden observar su sangre e incluso darle algún uso, tal como regar sus plantas pues la sangre aún contiene nutrientes que pueden ser aprovechados por las plantas en lugar de ser desechados.

Este tipo de experiencias nos llevan a preguntarnos ¿cómo vivo yo en este mundo instantáneo y de vorágine extrema? ¿Cuestiono, busco y con suerte encuentro, nuevas formas de vivir “mis días” más allá de sufrirlos? Hay abuelas que dicen que, esos días, son una oportunidad para hacer introspección y comenzar con energía el siguiente ciclo.

¿Tú cómo piensas vivirlo la próxima vez?

Te invitamos a que conozcas Ecópolis, una empresa Mexicana liderada por mujeres que ayudan a crear menstruaciones conscientes, sanas, ecoamigables y ¿porqué no? agradables.

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